Partí el viaje sin nada. Sin saber a donde ir y sin saber la razón de este viaje. Algo me decía que al realizarlo podría encontrarme conmigo y volver a ser lo que era antes, lo que todos amaban. Salí sin equipaje desde mi casa. En estos momomentos mi madre recién debe estar leyendo la carta de despedida que dejé en mi habitación. Imagino su reacción, de seguro se alteró bastante.
No fue fácil tomar la decisión sobre realizar el viaje. Lo ví más como una limpieza de la ciudad, de tanta cosa artifical. Ya me había apestado.
Al ir en el bus, veo la vida que dejé atrás. Ahora seré un hombre nuevo . Soy un hombre nuevo, ya he llegado a mi destino. En aquel momento en que llegué a mi destino, desperté.
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